jueves, 3 de mayo de 2007

Elena - Autor: Roberto Javier Rodriguez

Este cuento tan lleno de metaforas y adjetivos me hace recordar que la fuente de nuestra felicidad no puede residir en algo externo. Nuestra felicidad no puede depender de nuestros seres queridos, profesion o bienes, la fuente de nuestra felicidad debe estar dentro de nosotros mismos. Tambien capto cierto erotismo subjacente muy bien cuidado.

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